lunes, 11 de julio de 2011

Llegó la victoria


Tranquilidad y alegría, básicamente, es lo que ha dejado este partido. El primer gol llegó al final de la primera etapa, y sirvió para dos cosas: primero confirmar la marcada superioridad y segundo porque irse al descanso igualado en 0, podría haber sido peligroso para la moral del equipo. Por suerte Agüero estuvo filoso y aprovechó un rebote para acertar al arco desprotegido, y además abrió bárbaro el pie para definir tras un pase de Messi antes de los 20 del segundo tiempo, ya para liquidar el duelo. Luego el excelente segundo tiempo de Lio, llevó al Kun, a Higuaín y Di María a tener varias chances de gol, y fue el zurdo el que anotó el tercero.

El arquero: Después del inmenso mano a mano que tapó contra Bolivia y el partidazo que tuvo contra Colombia, esta noche Romero se tomó el día y participó poco y nada en el juego, por suerte. Difícil tuvo una sola, a cinco minutos del final al tapar un cabezazo abajo.

La defensa: El gran estandarte, nuevamente, fue Nico Burdisso. Cortó dos ataques en los primeros 10 minutos cuando Costa Rica ingresaba al área. El ángulo le quitó un golazo de cabeza que era el 1-0. Por el contrario, Gaby Milito estuvo un poco desprolijo y, particularmente en la primera etapa, falló en varias jugadas que en las que intervino, incluso perdiendo la pelota dos veces. Los laterales mejoraron, participaron más y tanto Zanetti como Zabaleta probaron algún desborde. Es probable que el rival de cuartos sea Uruguay, que juega con tres delanteros de primerísimo nivel, o Chile, así que el sábado la última línea tendrá que perfeccionarse aún más.

El mediocampo: Hay que hablar de sólo dos jugadores en este caso, Mascherano y Gago. El capitán destacó poco, pero siempre fue prolijo en el traslado, se animó a probar pelotazos cruzados a espaldas de los laterales y obviamente fue importante en el equilibrio. El ex Boca, por otra parte, fue la gran figura del equipo junto a Messi, en especial en la primera etapa. Fue vertical e incisivo con sus pases, se conectó bien con el 10, distribuyó para los costados también y, además, dio una mano grande a Masche con la recuperación y a los puntas con la presión en campo rival. Al final ingresaron Biglia y Pastore, pero sólo para sumar unos minutos y toquetear la pelota con el partido ya definido.

La delantera: Messi tuvo dos partidos en uno. En el primero, con poco espacio por la cantidad de defensores costarricenses, se dedicó a tener la pelota y tocar rápido, generalmente. Ya en la segunda mitad, el rival se cansó, seguramente el primer gol de Agüero fue un golpe duro, y allí, con todo ese lugar, generó una infinidad de jugadas de peligro, de las cuales dos terminaron en otro tanto del Kun y uno de Di María. Un segundo tiempo maravilloso. Agüero, por su parte, muy fino en la definición, tuvo alguna y luego concretó. El Fideo e Higuaín, en cambio, estuvieron más imprecisos, sobre todo el ex River, aunque su movilidad sirvió. Hubo mucha conexión entre el 10 del Barsa y el jugador del Atlético de Madrid, más que entre ningún otro jugador (se podría sumar a Gago al dúo).

El equipo: por fin una buena actuación. Hubo toques, verticalidad, paredes, más velocidad en el traslado. Realmente una mejoría. Ojo, el rival era el equipo n°12 de esta Copa, si bien ganó un partido. Si ahora toca enfrentar a la Roja de Borghi o a la garra charrúa del equipo del Maestro Tabárez, el juego debe ser aún mejor tanto en ataque como en defensa.

El DT: Acertó con el ingreso de Gago en lugar de Banega, el del Madrid profundizó con sus pases, se movió libre por todo el ataque dejando a Mascherano cubriendo y se conectó mucho con Messi para generar juego. Va a ser interesante ver qué plantea Batista de cara a un rival que, salvo que sea Perú, será mucho más poderoso en ataque y duro en defensa que lo visto hasta ahora. Quizás Colombia haya sido una prueba similar a lo que vendrá.

El rival: Costa Rica jugó un primer tiempo inteligente, aunque podría haber quedado en desventaja antes de los 45 minutos. Se agrupó atrás y no dejó espacios para que Messi juegue libre, aunque sí lo pudo hacer Gago y entonces Argentina tuvo juego por todos los flancos de ataque. Ya en la segunda mitad, el equipo de La Volpe no pudo sobrellevar el gol en contra y el continuo asedio del equipo local.



Matías Fabrizio

viernes, 8 de julio de 2011

Obligado a ganar

Aunque parezca raro, si Bolivia le gana a Colombia el domingo, el lunes Argentina llegará al duelo frente a Costa Rica en el último lugar del Grupo A y, por ende, con la necesidad indispensable de ganarle al equipo de La Volpe.

Para evitar el papelón de quedarse afuera en primera ronda, pero también de mejorar el juego. Cuando un equipo no tiene situaciones de gol y no patea al arco, el problema no es la definición. Es la creación lo que falla. Un conjunto que no rompe nunca en velocidad las líneas defensivas del rival, que no queda nunca mano a mano con los zagueros, es un equipo que no tiene generación.

La Selección Argentina sufre una grosera falta de fútbol, lisa y llanamente. ¿Por qué? Bueno, el mediocampo tiene control de pelota y toque, pero no generación vertical para atacar. Es cierto que en su momento acá se dijo que este esquema potenciaba más a Messi que el usado en el Mundial de Sudáfrica, y eso es verdad. O lo era, cuando Banega medianamente conducía y el sistema no arruinaba a Cambiasso. Ahí el 10 no tenía que bajar a jugar de doble 5 para tocar la pelota. Evidentemente, las defensas sudamericanas son distintas a España, Irlanda, Albania, etc.

Hay otra cuestión, porque es cierto que también se le ganó a Brasil en Qatar, aunque estos no entran en la "defensa sudamericana" porque juegan a ganarle a Argentina y no de contra. Contra España jugó Tevez, en gran nivel; luego Di María y Lavezzi, juntándose a tocar, rotando mucho en el ataque, generando huecos para los demás. Todos hacían un poco de "trabajo sucio" en algún momento, y ahí Messi jugaba porque le hacían espacios, tanto a él como a Banega.

En esta Copa América, Carlitos y el Pocho juegan pegados a la línea, uno de cada lado, sin participar del juego sino es que les pasan la pelota. Banega está a años luz de ser el que se ganó el puesto junto a Mascherano y, sumado a todo, Messi no tiene ni medio metro para jugar al fútbol.


Para el lunes, se habla de cuatro defensores, Mascherano junto a Gago o Banega, Messi suelto y tres delanteros. O sea, otra conglomeración de atacantes, que probablemente conspire contra la ausencia de lugar para tocar y crear. Obviamente, siendo un sub 23 de Costa Rica el rival, Argentina puede golear sin dramas, pero igualmente cuestan entender dos cosas: 1) ¿cómo Batista no ve que Messi es delantero y no creador? y 2) ¿por qué no entró ni un minuto el único armador de juego que tiene el plantel, que es el flaco Pastore?

Tanto si se quiere jugar como el Barcelona, como si se quiere jugar como el equipo más bilardista de todos, hay algo cierto. La mejor forma de explotar y potenciar a los delanteros es creándoles situaciones para que puedan convertir y aprovechar. Bueno, Argentina no lo hace, por eso es el equipo más inofensivo de su zona.

Lo importante de liderar el Grupo A era conseguir el cruce más fácil en cuartos de final, pero bueno, a esta altura ya lo único importante es jugar mejor y ganar para seguir en carrera.


Matías Fabrizio

jueves, 7 de julio de 2011

Empate mal jugado

¿Por qué sabor a derrota? Porque desde el juego no hubo nada. Contra Bolivia quizás hubo ganas para empatar el partido, pero hasta ahí. Hoy contra Colombia, en Santa Fe, ni siquiera. Dejando de lado la paupérrima experiencia con el Seleccionado B/Sub 25 de Europa, ha sido claramente el peor partido de la era Batista.

El arquero: Romero, muchísimas gracias.

La defensa: tanto Burdisso como Milito, si bien han mechado algún error, se mostraron firmes y ganaron la gran mayoría de los cruces cuando intervinieron. Sin embargo, quedan expuestos en casi todos los ataques, porque Argentina pone en ofensiva a 8 jugadores, entonces todas las contras son mano a mano y peligrosas. El equipo no tiene para nada aceitado, por lo visto, el traspaso de ataque a defensa. Los laterales siguieron en la tónica de avanzar con timidez y participar poco, y únicamente con toques cortos. Zabaleta y Zanetti habrán tenido un desborde cada uno, nada más.

El mediocampo: Más de lo mismo. Traslado lento, Mascherano impreciso, Banega jugando mal sin conducir a nadie y Cambiasso la gran víctima del sistema. El Cuchu se para de wing izquierdo cuando Tevez se cierra, de 9 cuando Messi se retrasa, de 3 cuando sube Zanetti. Basta, viejo, si Cambiasso es importante, lo será parado al lado de Masche tocando, distribuyendo, dando equilibrio. No corriendo por todos lados para cubrir y ser funcional a cada jugar que tenga cerca. Por otra parte, es groseramente notoria la falta de un generador. Según el diccionario, "enganche" quiere decir conectar, unir. Eso precisa el equipo, uno que junte la línea media con el ataque. Es insólito ver que en ninguno de los dos partidos haya entrado Pastore.


La delantera: Por lejos, lo peor. Los primeros 10 minutos de Tevez, Lavezzi y Messi, sin ser buenos, dejaron espacio a la esperanza porque intentaron buscarse. Pero después fueron otra vez intentos individuales, fricción y choque. No hubo conexión, Lio bajó mucho, Carlitos siempre quiso eludir y el Pocho no pudo conectar ningún buen centro, aunque claro, tampoco tiene a quien tirárselo. Luego ingresó el Kun Agüero, pero no pudo llegar a situación de gol, lo mismo que Higuaín, que no pesó en el área.

El equipo: Flojo, muy flojo. Sin creación de juego y una lentitud espantosa de mitad de cancha al área rival. Sigue sin haber cambio de ritmo y no hay claridad. No se jugó a nada.

El DT: Increíblemente, Batista sigue sin probar con Pastore. Hoy un cambio fue Gago por Cambiasso: más de lo mismo, sólo que el ex Boca es un poco más vertical, pero nada más. Luego Higuaín ingresó por Banega: Ever jugó un muy mal partido, y al entrar el Pipita, Argentina jugó con Messi más tres delanteros. Post partido, el Checho realizó una autocrítica que no hizo después de perder con Bolivia, acerca de los problemas en la gestación de juego y la poca velocidad. Quizás para jugar el lunes frente a Costa Rica haya alguna variante.

El rival: muy buen partido de Colombia, sólo le faltó el gol, en gran parte gracias a Romero. Presionó bien en campo rival y no dejó espacios a Messi, como Bolivia, pero el equipo colombiano atacó más y pudo ganarlo.



Matías Fabrizio